EL PUESTO QUE NADIE QUIERE OCUPAR DICE MUCHO DE TU ORGANIZACIÓN

Una escena que se repite cada vez en más empresas:

Momento de revisión del plan de sucesión. Se abre el organigrama. Alguien pregunta: «¿Quién está preparado para asumir el puesto?»

Y silencio.

No es un problema de tu empresa. Es un cambio de época.

Las nuevas generaciones han hecho los números: más presión, más horas, más soledad… a cambio de… El ascenso, que durante décadas fue LA historia de éxito, ha dejado de ser un relato creíble.

No es falta de ambición. Es otra forma de entender qué vida merece la pena. Y ya está dentro de tu organización.

El problema: un vacío de liderazgo nunca se queda vacío.

Cuando nadie quiere ocupar un puesto de mando, el sistema lo rellena como puede: liderazgos informales sin respaldo, veteranos sobrecargados, decisiones que suben dos niveles, equipos huérfanos.

Y una pregunta que casi nadie se hace: ante un puesto expulsa una y otra vez a quien lo ocupa… ¿y si el problema no fueran las personas, sino el lugar?

¿Quién sostiene al que sostiene?

El mando intermedio es el amortiguador emocional de la organización: traduce hacia abajo decisiones que no tomó y absorbe hacia arriba el malestar que no causó.

Las nuevas generaciones no es que no quieran liderar. Es que han visto esto de cerca.

Este mes lo estamos mirando a fondo.

En nuestro LinkedIn estamos dedicando todo el mes a este tema desde el enfoque sistémico: por qué ocurre, qué le hace al sistema y qué se puede hacer.

https://www.linkedin.com/company/eka-rrhh/

Y si en tu organización los puestos de mando se han convertido en un lugar que nadie quiere ocupar, hablemos. Es exactamente el tipo de nudo que trabajamos.

Un abrazo,

El equipo de eka